Niños que sufren en silencio:  El “bullying” desde la Psicología

EL CASO DE JUANCITO MARRERO Y LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES PARA SANAR LAS HERIDAS DEL “BULLYNG”
JUANCITO Y EL REFLEJO DE UNA PROBLEMÁTICA ACTUAL

Juancito Marrero es un niño de 9 años, como tantos otros, que acude semanalmente a terapia psicológica. Su historia está marcada por el acoso escolar, una realidad que atraviesa a miles de menores en Estados Unidos de América y el mundo. Juancito ha desarrollado trastornos emocionales y conductuales a raíz de las constantes burlas y agresiones que experimenta en su entorno escolar. Tan pronto entro a la consulta exclamó: «Doctor, ya no puedo mas. Hoy, de nuevo me hicieron bullling; … se siguen riendo y hablando mal de mi”. doctor. Su caso nos invita a mirar más allá de las estadísticas y comprender el dolor silencioso que sufren los niños acosados.

CAUSAS DEL ACOSO ESCOLAR: FACTORES INDIVIDUALES, FAMILIARES Y SOCIALES

El acoso escolar surge de la interacción de varios factores. Los acosadores pueden tener dificultades para gestionar sus emociones, baja autoestima o necesidad de destacar ante el grupo. En el entorno familiar, la falta de comunicación, modelos parentales poco afectivos o agresivos y la negligencia pueden fomentar conductas violentas. El contexto social también influye: la presión por encajar, los estereotipos y la tolerancia al hostigamiento en el ámbito educativo refuerzan esta problemática.

FORMAS DE MANIFESTACIÓN: EJEMPLOS CONCRETOS Y COTIDIANOS

El acoso escolar se manifiesta de muchas maneras. Juancito ha sido objeto de insultos, empujones en el patio y exclusión de juegos. Los acosadores emplean motes ofensivos, difunden rumores o ridiculizan a la víctima en redes sociales. El bullying puede ser físico, verbal, psicológico y digital, y con frecuencia pasa desapercibido para adultos y compañeros por su cotidianidad.

TRASFONDO PSICOLÓGICO Y PERFIL DE LAS VICTIMAS: CARACTERÍSTICAS EMOCIONALES Y CONDUCTUALES

Los niños que sufren acoso suelen mostrar ansiedad, tristeza y retraimiento. También pueden tener dificultades para concentrarse, bajo rendimiento escolar y miedo a asistir al colegio. Muchas veces son niños sensibles, tímidos o con alguna diferencia que les hace destacar. El bullying afecta gravemente su autoconfianza y puede alterar de forma profunda su desarrollo emocional.

ABORDAJE EN PSICOTERAPIA: ESTRATEGIAS Y OBJETICOS TERAPÉUTICOS

La psicoterapia con niños acosados se centra en restaurar su seguridad, autoestima y capacidad para afrontar el mundo social. Se utilizan técnicas de fortalecimiento emocional, entrenamiento en habilidades sociales y fomento de la expresión de sentimientos. El objetivo es que el niño se sienta comprendido y acompañado en su proceso de recuperación, reforzando sus recursos personales para enfrentar situaciones difíciles.

HERRAMIENTAS PARA AFRONTAR MIEDOS Y ANGUSTIAS: TÉCNICAS CONCRETAS
  • Técnicas de respiración y relajación: Enseñar al niño a respirar profundamente y a relajarse ayuda a reducir la ansiedad en momentos de tensión. Practicar respiraciones lentas y profundas antes de entrar en clase o al recordar una situación angustiante puede ser muy efectivo.
  • Diario de emociones: Animar al niño a escribir o dibujar cómo se siente cada día le ayuda a identificar y expresar sus emociones. Este ejercicio permite que el menor tome conciencia de sus miedos y los verbalice.
  • Visualización positiva: Guiar al niño para que imagine situaciones en las que se siente seguro y acompañado, favorece el desarrollo de una autoimagen más fuerte y positiva.
  • Role-playing: Practicar con el niño cómo responder ante los acosadores a través de juegos de roles le otorga confianza y le prepara para afrontar situaciones reales.
  • Técnicas de afrontamiento: Enseñar frases cortas, asertivas y con carácter como “No me gusta que me hables así”, “Prefiero jugar con otros compañeros” o “No me busques problemas porque no quiero reaccionar…  ¡así que tranquilízate ¡” ayuda al niño a poner límites de forma respetuosa.
FORMAS PRACTICAS PARA ENFRENTAR A LOS ACOSADORES: PERSPECTIVA INFANTIL
  • Pedir ayuda: Los niños deben saber que no están solos. Animarlos a acudir a un adulto de confianza (profesor, orientador, familiar) ante cualquier situación de acoso es fundamental.
  • Buscar aliados: Promover la amistad y el apoyo entre compañeros reduce el aislamiento y fortalece al niño frente a los acosadores. Participar en grupos y actividades extraescolares ayuda a crear redes de apoyo.
  • Ignorar provocaciones: Enseñar al niño a no responder a insultos o provocaciones puede disminuir el interés del acosador. La indiferencia, acompañada de seguridad, es una herramienta útil.
  • Defenderse de forma asertiva: Practicar respuestas claras y firmes, sin recurrir a la violencia, permite al niño marcar límites y proteger su integridad.
  • Informar y registrar: Animar al niño a contar lo sucedido y, si es posible, llevar un registro de los incidentes ayuda a los adultos a intervenir y tomar medidas.
INTERVENCIONES DEL PSICOTERAPEUTA: TÉCNICAS Y ACOMPAÑAMIENTO

El terapeuta juega un papel clave en la recuperación del niño. La terapia de juego, la reestructuración cognitiva y el trabajo con la familia y el entorno escolar son fundamentales. Validar el sufrimiento del menor, ayudarle a identificar sus emociones y proporcionarle herramientas para afrontar el miedo y la angustia son tareas esenciales. El acompañamiento constante y la creación de un espacio seguro favorecen todo el proceso terapéutico.

RESOLUCIÓN DEL CONFLICTO EMOCIONAL: APOYO FAMILIAR Y ESCOLAR

Para superar el daño del acoso, el niño necesita recuperar la confianza en sí mismo y en los demás. El terapeuta puede enseñar técnicas de relajación, habilidades de comunicación asertiva y estrategias para establecer límites. El apoyo de la familia y la escuela es imprescindible: padres y profesores deben estar atentos, reforzar la autoestima del menor y fomentar un entorno respetuoso. Participar en actividades grupales y fortalecer vínculos positivos acelera la recuperación emocional.

CONCLUSIÓN: REFLEXIÓN Y LLAMADO A LA ACCIÓN

El caso de Juancito Marrero es el reflejo de una realidad que viven muchos niños en silencio. Como padres, educadores y psicólogos, tenemos la responsabilidad de detectar, comprender y actuar ante el acoso escolar. Solo con empatía, acompañamiento profesional y compromiso comunitario podemos sanar las heridas y construir un futuro donde todos los niños se sientan valorados y seguros. El reto es grande, pero la mirada atenta y el corazón dispuesto pueden transformar vidas.

Roberto Cura MS
Roberto Cura MS
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4 comentarios

  1. Muy interesante
    Hay que trabajar mucho el.bullyng en los centros educativos y en casa ya que cada día aumentan más estos casos

  2. Gracias Roberto por este artíulo
    En lo personal pude ganar en claridad en el tèrmino «bulling «y ver como muestra el lado de dos realidades diferentes e igual de dañadas.Los acosadores que crean l
    a realidad de las víctimas y es difícil .Los acosadores verdaderamente son los
    que estan sicologicamente afectados y en su expresiòn, en su relaciòn con los demàs, van dañando .Muy muy difícil
    Llega al corazón.
    Los daños son muy crueles pues se trata de los primeras interacciones
    El bulling es cruel en niños y en adultos también, pues existe igual en esa otra etapa de la vida.
    Gracias .

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